sábado, mayo 09, 2009

La elección

La historia empieza más o menos así: estás en la primaria, en clase de educación física. El profe, un simpático animalito de cuerpo torneado, sonrisa dibujada y el concepto pedagógico de un primate, dice que hoy van a jugar un deporte x (pongámosle, pinguibol) y que Pablito y Marianita van a elegir los compañeros para armar los equipos. Está claro que vos no sos ni el uno ni la otra (los datos relevados en forma empírica luego de largos años de exclusiones y poca inteligencia social así me lo indican... y además, vamos, a quién querés engañar, estás leyendo este blog!) así que te dedicás lisa y llanamente a esperar. Durante todo el rato que dura la tortura implorás escuchar el sonido de tu nombre siendo pronunciado por las voces certeras de ellos, los temerarios capitanes, y musitando bajito le pedís a algún diosito de confianza "que no me elijan último, que no me elijan último, que no me elijan último...".

Lo que se sucede más luego no es ni más ni menos que una réplica cruel y deforme de aquella situación iniciática, porque tal como lo dijo Marx, la historia se repite, primero como tragedia y luego como comedia. Con la primaria ya en el más tierno olvido, te pasás el resto de tu vida esperando por las decisiones de los otros. Pendiente, expectante, con el culito fruncido y comiéndote las uñas, a ver si llega ese mail, ese mensaje, si suena ese llamado, si te seleccionan para un trabajo, quedás en un casting, o si tu mamá te quiere. Si el chongo que te gusta te mira a vos o a tu amiga, si el que te dio bola va a quedarse con la llave de tu corazón o con la putita de la ex, si tu novio va al cine con vos o a la cancha con los amigos, si el que se acuesta todas las noches del otro lado de tu cama prefiere hacerte el amor o dormir la siesta.
Esperar, casi toda nuestra existencia es esperar, pero no por el Mesías -que aunque sea algo de poético tiene- sino por toda una serie de ocurrencias terrenales mediadas siempre, pero siempre, por lo que quieren los demás.
Y en ese baile se pasa la vida, mientras vos, inmóvil, seguís siendo ese pre-púber que pide que porfi lo nombren mejor compañero, abanderado, empleado del mes, gerente general o Miss Mundo, alma gemela, amor de mi vida, futuro padre o madre para los hijos de la persona amada, y entonces los declaro marido y mujer.

El que espera y desespera se olvida, pobre, de que antes y después de cualquier decisión de otro, hay siempre una elección propia, enraizada en el devenir de nuestra historia con la firmeza de un árbol viejo y sabio. El que vive como una boya en altamar, pendiente solo de faros ajenos que la enceguecen con su luz esquiva, no se acuerda de que ahora, ya parados muy lejos del patio de la escuela primaria, somos los capitanes, los jugadores y los dueños de la pelota. Este, mis amigos, es nuestro partido. Y los que desde chicos jugamos al pinguibol, pasión de multitudes si las hay, sabemos que la mejor defensa es un buen ataque, que para ganar hay que hacer goles, y que para eso hay que salir a buscar siempre, pase lo que pase, el arco contrario.

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6 Comments:

Blogger JENN_77 said...

si, como siempre.. muy de acuerdo con vos..PERO..es verdad, somos dueños de nuestras vidas, capitanes de nuestros destinos..pero una vez qe tomamos la eleccion, de una u otra manera hay qe esperar qe la devuelvan..por mas qe vos decidas lo qe qieras..si es algo de a dos..siempre hai qe esperar.
Yo siempre digo eso.. si no sabes si alguein te gusta o no te gusta i la situacion es mutua, elegi, deci, si me gusta,o no me gusta.. y dsp mira lo qe dice el resto..pero eso mi friend , es para valientes, estan los qe van a sostener su respuesta en lo que diga el otro, no vana terminar de make up their mind, hasta no saber si tenia sentido pensar en todo esto.
Uf se me hizo largo..pero necesario
besotes miles luuuuu

mayo 09, 2009 3:44 p. m.  
Blogger Penelope said...

Es cierto Lula, muy cierto. Es sabio activar, pero también es muy sabio saber esperar paciente. Para pescar, hay que tirar el ansuelo y esperar que pique.....tirarse a atrapar un pez probablemnete sea infructuoso.
Tal vez el aprendizaje de unos sea poner primera, y tal vez para otros, punto muerto.
Muy lindo el post....me acuerdo de esas épocas.

mayo 10, 2009 3:33 a. m.  
Blogger Andrés said...

Me gusta su tono combativo y guerrillero.

Me gustan las chicas que andan el camino de los besos a machete.

Temerarias.
Divinas.

mayo 11, 2009 12:57 a. m.  
Blogger asi que esto es el sexo said...

Estoy de acuerdo con Penelope.

Si bien es muy importante tomar las riendas de nuestra vidas, en muchos casos la paciencia es una gran virtud, de lo contrario, somos una gran victima de un estado que hoy en día está muy de moda: La ansiedad.

Besos señorita!

mayo 11, 2009 9:36 a. m.  
Anonymous Agustina said...

bravo lucia
bravisimo
no dejas de sorprenderme.
estoy tan de acuerdo con vos, que no me alcanzan las palabras
yo soy de las que esperan, pero estoy tan cansada de esperar
te mando un beso

mayo 16, 2009 3:43 p. m.  
Blogger lula said...

Me escribí
Ahora me leo
Para esto servía tener un blog...

junio 03, 2009 11:41 a. m.  

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