martes, agosto 03, 2010
jueves, diciembre 31, 2009
Gracias 2009...
Etiquetas: parroquiales
sábado, noviembre 07, 2009
No te olvides nunca que...
Etiquetas: amor, no te olvides nunca que, relaciones humanas
domingo, octubre 11, 2009
Raya roja (mi sutil regreso al territorio de la poesía)
En el baño de la casa
de mis padres
esa casa que hoy
todavía es
mi casa
hay una pequeña ventana
Mi padre aún
en invierno
suele bañarse con la ventana
abierta
***
Mi vieja psicóloga decía
este es tu padre
él
es quien pudo salir
irse
abrir la ventana
Yo
tengo frío
las cuatro estaciones
Hoy
es invierno
yo
atisbo el cielo de costado
***
Esta mañana
me duché
-bajo la ducha tengo
las más radicales ocurrencias-
Esta mañana dije
yo puedo ser
la hija de mi padre
puedo mirar
el vacío a la cara
Esta mañana abrí
la ventana
y en el cielo
había impresa con violencia
una raya roja
Es aquí donde todo
comienza
Es exactamente aquí
donde me golpeó este poema
***
Cerré rápido
tenía frío
hoy es invierno
Tenía frío
y yo no soy mi padre
Mi vieja psicóloga decía
él es quien pudo
abrir la ventana
La nueva no tiene esas
ideas
pero es ella
quien me ha ayudado
a irme
***
Cuando volví a abrir
mi raya roja ya
no estaba
Pero para mí
seguía exactamente ahí
Una vez que se ha visto
una raya roja
en el cielo
no se puede mirar
para otro lado
Cuando se ha mirado
a la cara
de una raya roja
en el cielo
el cielo
ya nunca será el mismo
Etiquetas: poesía
miércoles, septiembre 23, 2009
Paren todo, me quiero bajar!
La suma de mi estrés, y tu estrés, y el estrés de tu familia, amigos, pareja, y el estrés de Bill Gates, y el estrés de Cristina Kirchner, y el estrés del portero de tu edificio, y el estrés del colectivero que te lleva, y el estrés de Obama, y el estrés de Osama, y el estrés de Madonna, y el estrés de tu jefe y el estrés de todos los bebés que nacen estresados de panzas estresadas… todo eso junto es la energía que mueve al mundo.
Y después nos preguntamos qué es lo que anda mal con el mundo...
Etiquetas: teorías trascendentales
martes, septiembre 22, 2009
Aforismo psicoanalizado
* “Mi vida entera fue mirar para adelante. ‘Atrás’ no es mi jurisdicción. Me declaro incompetente” - Irene Menéndez Hastings, El secreto de sus ojos
Etiquetas: teorías trascendentales
martes, septiembre 15, 2009
If it ain't broken, don't fix it...
No me molesten!
Etiquetas: haikus
jueves, septiembre 03, 2009
La frecuencia de mañana
La cosa es que por alguna extraña razón cuando enchufo mis auriculares a los parlantitos de la computadora, el cable queda alineado con vaya uno a saber qué porción del éter, de manera que capta misteriosamente la señal de Radio La Tribu, sin que yo la sintonice –ni por dial, ni por telepatía–.
O sea que cuando pauso el audio que estoy desgrabando para tipear, estirar los dedos o tomar un sorbo de té, los sonidos de la radio se meten por mis oídos. Como para recordarme que esto es un rato, un circunstancial ahora, pero que mi deseo y mi horizonte están puestos en otro lado.
Todo mundo en el que estamos captura una frecuencia del mundo en el que queremos estar. Sólo hay que concentrarse y dar paso a los sonidos sutiles, a las músicas que se avecinan, a la mágica posibilidad de que el presente y el futuro, la presencia y el sueño, entren en resonancia.
La frecuencia de mañana está vibrando en este instante. Sólo hay que saber escucharla
Etiquetas: locución, teorías trascendentales
martes, agosto 18, 2009
Y yo también soy esto
a él
-cosa que afortunadamente no ha ocurrido-
temblaría
Sonrisa mentirosa,
comisuras en rictus
Le diría que estoy bien
bien, bien, bien, muy bien;
le diría el otro día
iba a llamarte,
trataba de sembrar unas begonias
y recordé que vos sabías
de botánica
Pero no
no encontraba tu teléfono
No, está bien no me lo des
no me hace falta
ya-no-lo-ne-ce-si-to
Si yo viera al otro
a él
-cosa que afortunadamente no ha ocurrido-
me escaparía
corriendo
O tal vez no
En realidad tendría
fuego
en la mirada
me latiría potente la garganta
blandiría mi lanza de amazona;
Sin perder tiempo
en disimular
no tendría más remedio
que matarlo
Toda mujer es
a la vez
Juana Azurduy
y María Teresa de Calcuta;
Todo hombre se desdobla
o está él
o está la sombra de la sombra de su sombra
Siempre es mejor conocer pronto
a los fantasmas
Quien le teme a un alma gris
es que no ha visto nunca
un corazón negro
viernes, agosto 14, 2009
lunes, agosto 10, 2009
Hay días en que uno se despierta un poquito con-ser-va-dor
B: - Y al pecho?
A: - Lecho.
B: - Y al lecho??
A: - Techo!
B: - ...
A: - Uf.
* A, era yo
Etiquetas: relaciones humanas
viernes, julio 31, 2009
Sentidos opuestos
Sospecho que mientras que lo segundo es producto de la sobre-exposición a películas románticas baratas (efecto inflador), lo primero tiene su origen en el instinto primigenio cazador-recolector del homo erectus (quiero A, consigo A, consumo A, desecho A, quiero B...)
En el sentido opuesto, lo difícil es que un hombre busque un huequito para pasar el invierno y encuentre una compañera. Y si una mujer se despoja de la fantasía de tener y se dedica a ser/estar, a) es muy genia y cazó la onda; b) es muy cínica y un día se va a despertar llorando (no se despojó un carajo); o c) miró muuuucho Sex and the City
Etiquetas: amor, hombres, mujeres, relaciones humanas, teorías trascendentales
sábado, julio 18, 2009
En la Cosmo no te lo dicen
Etiquetas: haikus, hombres, relaciones humanas
domingo, julio 12, 2009
35.
www.taminabel.blogspot.com
www.poetizaurbana.blogspot.com
Etiquetas: tami, teorías trascendentales, val
sábado, julio 11, 2009
No te olvides nunca que...
Etiquetas: haikus, no te olvides nunca que
martes, junio 30, 2009
Ciencia exacta
Etiquetas: haikus, relaciones humanas, teorías trascendentales
lunes, junio 29, 2009
Rehab
Etiquetas: haikus, hombres, relaciones humanas
sábado, junio 20, 2009
Nada es más buscón...
Etiquetas: haikus, hombres, nada más buscón, que quede claro, relaciones humanas
miércoles, junio 17, 2009
Este es mi blog, o sea, tengo la patria potestad sobre su coherencia. Este es un poema
Las tragedias cotidianas
I.
Esto no es tan trágico
Esto no es tan trágico
Esto
no
es
tan
trágico
Esto es verdaderamente trágico
II.
El día que murió mi perro
fue el peor de los peores días;
despertar cada mañana
sin recordar la muerte de mi perro,
aún más espantoso.
Al olvido le sigue el violento mazazo del recuerdo;
tengo un perro, no, no tengo un perro
las certezas caen, son fichas asesinas.
Pensar que estoy aquí y mi perro no,
cómo era el ladrido de mi perro,
mi perro no;
yo nunca he tenido un perro.
III.
Me mintieron.
Un clavo no saca a otro clavo tenaz,
clavo filoso,
clavo brillante, clavo espejo;
el otro clavo pulsa y va punzando esquirlas.
Sí es cierto que un fantasma
espanta indefectiblemente a otro fantasma
IV.
Los muertos viejos deben dejar lugar a los muertos jóvenes
V.
Morí en un accidente de avión
no encuentran el avión
no encuentran mi cuerpo
no encuentran el nombre del piloto
no encuentran el equipo de rescate.
Morí en un accidente de avión
soy mi cuerpo
soy el accidente y el avión
soy
la caja negra.
Etiquetas: poesía
lunes, junio 15, 2009
Clasificados
Máxima potencia.
Funcionamiento excelente.
Dueña vende por cambio de actividad.
Etiquetas: clasificados, relaciones humanas
jueves, mayo 28, 2009
Postal de la crisis
Etiquetas: confesiones, haikus
jueves, mayo 21, 2009
Borrón y cuenta vieja
Pero la mala noticia me la dio mi ortodoncista: mi dentadura no había reaccionado a los aparatos fijos como lo habíamos esperado, así que iba a tener que dejarme la boca de Robocop durante medio año más. ¡La tragedia! Vi cómo mis planes de ser una versión 2.0 de mi misma se derrumbaban ahí mismo.
A ese primer indicio lo siguieron muchos otros, y entonces me entregué a la certeza de que la historia –cómo toda esa ropa nueva que hasta hacía un rato me había parecido interesante e innovadora– no iba a hacer más que repetirse. Yo venía de una experiencia bastante poco feliz: era varonera, no demasiado femenina y menos diplomática todavía, de manera que las nenas de mi grado me ignoraban convenientemente, mientras que a los varones el cariño genuino que me tenían les quedaba nublado bajo el tremendo pavor de vincularse con una chica con bastantes inquietudes y un incipiente par de tetas. Una primaria de soledad, en fin, que se nutrió de mis manías originales y engendró muchas nuevas, dibujando un historial reproducido hasta el infinito de relaciones problemáticas con los grupos. Probablemente porque fuera una inadaptada, o una inconformista, o simplemente una pendeja insoportable, pero la verdad es que los hechos estaban bien claros, y me revelaban que dónde quisiera que fuera, yo seguiría siendo yo.
Ni en la isla de Lost los fugitivos dejan de escapar, los estafadores de engañar, los cirujanos terminan con su complejo de salvador, ni los torturadores dejan de provocar dolor a sus circunstanciales víctimas. Y esto ocurre porque la tabula rasa es una idea ficticia, que no existe ni ayuda, una mentira que nos decimos a nosotros mismos y les contamos a los demás para creernos el mito del progreso e intentar salir de este delicioso y poético infierno circular que es la propia vida.
Somos, en cambio, un libro lleno de páginas escritas; somos el resultado de nuestra historia. Somos, por sobre todo, autoreferenciales y soñadores ilusos que cometen una y otra vez los mismos errores, pero como adorables estúpidos siguen intentando luchar contra los molinos de viento de su propia existencia.
Estamos empeñados en hacer el borrón, pero la cuenta es siempre vieja.
Escapate todo lo lejos que quieras, pero vas a llevarte a vos mismo en tu mochila. Y entonces el marido que te engaña, te va a seguir cagando, aunque su nueva amante sea pelirroja en vez de morocha; la amiga que habla por atrás dejará de criticarte el culo y se despachará con tu vestido; tu hijo vago lavará la pila de platos, pero dejará toda la grasa pegada; y en tu nueva relación cometerás los mismos errores de la última, como juraste y perjuraste que no te iba a volver a pasar.
Qué se le va a hacer. Acá estamos, somos esto, desde acá trabajamos. Alguien dijo alguna vez que lo que llamamos estilo es la suma de los defectos. Será cuestión de aceptar (que no es lo mismo que resignarse) y dejar de intentar cambiarlo todo.
En lugar de eso, cambiar algo, quedarnos con lo otro, sonreír con brackets, amar con miedo, vincularnos con manías, coger con celulitis. Es eso: no cambiar todo, sino mostrarnos al mundo con todo lo que tenemos, lo terrible y lo hermoso, en fin: lo nuestro.
Etiquetas: amor, relaciones humanas, teorías trascendentales
miércoles, mayo 13, 2009
En mi manual...
* Vieron que a esto que yo llamo "haikus", ahora la gente copada le dice "microblogging"? (Plis, el día que me haga una cuenta de twitter, excomúlguenme)
Etiquetas: en mi manual, haikus, teorías trascendentales
sábado, mayo 09, 2009
La elección
Lo que se sucede más luego no es ni más ni menos que una réplica cruel y deforme de aquella situación iniciática, porque tal como lo dijo Marx, la historia se repite, primero como tragedia y luego como comedia. Con la primaria ya en el más tierno olvido, te pasás el resto de tu vida esperando por las decisiones de los otros. Pendiente, expectante, con el culito fruncido y comiéndote las uñas, a ver si llega ese mail, ese mensaje, si suena ese llamado, si te seleccionan para un trabajo, quedás en un casting, o si tu mamá te quiere. Si el chongo que te gusta te mira a vos o a tu amiga, si el que te dio bola va a quedarse con la llave de tu corazón o con la putita de la ex, si tu novio va al cine con vos o a la cancha con los amigos, si el que se acuesta todas las noches del otro lado de tu cama prefiere hacerte el amor o dormir la siesta.
Esperar, casi toda nuestra existencia es esperar, pero no por el Mesías -que aunque sea algo de poético tiene- sino por toda una serie de ocurrencias terrenales mediadas siempre, pero siempre, por lo que quieren los demás.
Y en ese baile se pasa la vida, mientras vos, inmóvil, seguís siendo ese pre-púber que pide que porfi lo nombren mejor compañero, abanderado, empleado del mes, gerente general o Miss Mundo, alma gemela, amor de mi vida, futuro padre o madre para los hijos de la persona amada, y entonces los declaro marido y mujer.
El que espera y desespera se olvida, pobre, de que antes y después de cualquier decisión de otro, hay siempre una elección propia, enraizada en el devenir de nuestra historia con la firmeza de un árbol viejo y sabio. El que vive como una boya en altamar, pendiente solo de faros ajenos que la enceguecen con su luz esquiva, no se acuerda de que ahora, ya parados muy lejos del patio de la escuela primaria, somos los capitanes, los jugadores y los dueños de la pelota. Este, mis amigos, es nuestro partido. Y los que desde chicos jugamos al pinguibol, pasión de multitudes si las hay, sabemos que la mejor defensa es un buen ataque, que para ganar hay que hacer goles, y que para eso hay que salir a buscar siempre, pase lo que pase, el arco contrario.
Etiquetas: amor, relaciones humanas, teorías trascendentales
martes, abril 28, 2009
El deseo y el amor
¿Hablamos de flechazos? ¿De cosas que nos pasan sin que podamos evitarlas? ¿De Cupido que nos agarra desprevenidos en el trabajo, en el subte, en una fiesta aburrida, mientras
pensábamos en otra cosa?
Falacias, falacias. Hablar de amor es hablar, antes que nada, de un deseo. De un anhelo profundo y del camino transitado hacia su materialización.
"Yo no buscaba a nadie y te vi" es tan romántico como mentiroso. Porque en realidad es la búsqueda la que habilita la visión, la que nos abre los ojos para mirar y encontrar. La que prende el faro, enciende el radar y agudiza ese instinto que pone los músculos en alerta y nos eriza los pelitos del cuello cuando algo nos mueve el piso.
Fito, yo te banco en todas, pero hacete cargo y cambiá esa letra. Mirá que seré una fan comprensiva, que para hacértela más fácil, te propongo algunas opciones:
Una a prueba de analistas: "Te vi, te vi, te vi, yo inconscientemente estaba buscando a alguien y te vi"
O bien una que ya tiene el alta: "Te vi, te vi, te vi, después de años de terapia estaba listo para contruir algo real y te vi"
Una por conveniencia: "Te vi, te vi, te vi, me quería mudar ya de la casa de mis viejos y no me alcanzaba para pagar un alquiler yo solo y te vi"
La que se hace cargo: "Te vi, te vi, te vi, no me bancaba más estar solo como un perro y te vi"
Y personalmente, la que más me gusta: "Te vi, te vi, te vi, tenía unas ganas bárbaras de dar amor y te vi"
Etiquetas: amor, música, relaciones humanas, teorías trascendentales
jueves, abril 23, 2009
Finales, principios
Aunque, bue, a decir verdad, Las manías de Lula prefiere los principios de las canciones, cuando todavía queda todo por (re)descubrir.
Etiquetas: música, relaciones humanas
miércoles, abril 15, 2009
Clases de cocina en tu casa
Para esa gente como uno, que quiere aprender a cocinar cositas ricas, pero no tiene tiempo como para hacer un curso, ella, cual superheroína con delantal y gorro de cocinero, vuela hasta tu casa y te enseña ahí mismo a preparar de todo, desde cocina básica a avanzada. No importa si sabés mucho, poco o nada.
Yo ya la llamé para que me enseñe a hacer sushi, parece que estudió con el ponja genio del Gourmet...!
En fin, si vos también creés que es una campeona y necesitás que sea ya mismo parte de tu vida culinaria, entrá a http://www.clasesdecocinaencasa.blogspot.com/, o mandale un mail a clasesdecocinaencasa@gmail.com y enterate de qué va la cosa.
Felicidad + Comida rica = Felicidad al cuadrado!
jueves, marzo 26, 2009
Mover las cachas, toma dos
Siempre me dio gracia la gente que sale a correr, la que entrena, la que paga la cuota mensual del gimnasio, y por si fuera poco, va!!! Ya he hablado alguna vez en este blog de cómo tratar de estar mejor me producía más tribulaciones de orden filosófico que satisfacción garantizada o le devolvemos su dinero.
Pero ahora, ahora, hoy, cuando volvía del gimnasio (la secuela: el imperio contraataca), extrañamente contenta y sin preocupaciones invadiéndome la cabeza, tuve una epifanía muy acorde con los sentimientos que cruzan todo lo que hago últimamente. A saber: lo que hice siempre, o de a ratos, cuando me venía la voluntad transitoria; eso de cortar con los carbohidratos y almorzar calabaza hasta ponerme naranja, era una estrategia de pura privación. Lo de ahora, esto de apagar la tele y ponerme las calzas, y seguir la coreo sonriendo mientras me repito que si quiero, puedo cambiar todo; esto de sentir placer por tener un cuerpo vivo y ágil, además de comer sano y pedir chop suey en vez de arrolladitos primavera, deja de ser privación, y es acción pura.
Perdón, pero hoy vino Tamara Di Tella a escribirme el blog.
Lo que pasa es que todos sabemos que cuando se cambia el eje, uno se sale de su órbita, pudiendo causar la colisión de universos enteros.
Nadie sabe cómo serán esos mundos que se avecinan.
Yo no puedo esperar para averiguarlo.
domingo, marzo 22, 2009
Que quede claro
Etiquetas: haikus, que quede claro, teorías trascendentales
miércoles, marzo 18, 2009
No te olvides nunca que...
... y que cuando algo es en esencia verdadero, también lo es su opuesto
Etiquetas: haikus, no te olvides nunca que, teorías trascendentales
martes, marzo 10, 2009
Aquí y ahora
Etiquetas: pequeñas grandes victorias, yo me amo
martes, marzo 03, 2009
El grito de gol
Ellos son más. Los míos, por el contrario, escasean, dejando huecos en el césped y en la tribuna.
Yo soy hincha de un equipo que el folclore futbolero local ha dado en llamar pecho frío. De esos que, entre correr y quedarse en el molde, prefieren lo segundo; de los que pueden salir últimos casi sin darse cuenta; esos equipos fantasma a los que estar o no estar les da exactamente lo mismo.
No me da vergüenza, no es eso. No siempre se justifica aquello que se ama. Pero no los entiendo. No los comprendo ni un poquito, porque mi equipo y yo somos todo lo contrario. A mí se me va la vida en cada partido. Yo corro hasta desangrarme los pies, aunque no llegue la asistencia, aunque el área parezca estar del otro lado del horizonte, aunque el DT me diga que ya estoy para el cambio, aunque me corten las piernas en cada jugada.
Los otros tocan la redonda como artistas, la toman entre los pies, y la mecen juguetones como quien acuna un bebé que no tuvo que parir con dolor.
Yo erro penales, la pateo derechito al travesaño, y me la roban justo ahí, cuando creía que era mía, que había llegado por fin el momento de festejar. Estoy cansada y transpirada y pienso que ya no puedo, pero siempre sigo jugando. Tantas veces me lesioné creyendo que era el último partido.
Yo tengo la camiseta puesta y estoy lista para la revancha. Pero cuando, desencajada, veo a la pelota entrar en mi arco, y mi dolor se silencia bajo el grito de gol de la tribuna contraria, me pregunto por qué a veces todo parece ser tan fácil para los otros, y para mí, tan difícil.
Etiquetas: yo me amo
miércoles, diciembre 31, 2008
Blog mochilero 2.0
Mucho amor! Y que se venga un año power!!!
Lula, la de las manias
Etiquetas: parroquiales
lunes, diciembre 15, 2008
La vida, los covers
“Tuyo siempre” de Calamaro era una especie de dub cáustico. Él, el artista, se fue de viaje al cosmos, se encontró consigo mismo, volvió, y ese fue El regreso. La tocó de nuevo con Bersuit hecha cumbia, y la canción fue un verdadero descarne. “Va a ser mejor que te empiece a olvidar”.
Y otra cumbia: cuando Pablo Lescano subió al escenario de River con su tecladito tuneado con los colores de la bandera jamaiquina y un cuerpo de mujer pintado para hacer “Padre nuestro” con los Cadillacs, el estadio explotó. Mientras la multitud bailaba embriagada de pura vida, la magnitud era tal porque ese instante era el encuentro de dos mundos que eclosionaban con una potencia impresionante, impregnando todo lo que tocaban con su alta poesía, su belleza, y las palmas de todos arriba y arriba. Todos estos años no habían sido más que una antesala. La canción había nacido para ese momento.
“Serás lo que debes ser o no serás nada”. Durante mucho tiempo creí que la frase era de un fascismo terrible. Pensaba que respondía al imperativo categórico kantiano, aquel demoledor deber-ser que necesariamente se opone a la búsqueda, al juego, a la tan ansiada libertad.
Pero escuchando el teclado de Lescano se abrieron las puertas de una verdad revelada: la frase quiere decir “hacete cargo de tu potencial, descubrí qué te hace vibrar y no seas tan cagón como para no ir a buscarlo”. Es una franca invitación a la aventura.
La vida es así. Podés entretenerte leyendo la Pronto en la sala de espera, pero no debés olvidar jamás que no viniste para eso.
Hay cosas que nacieron para ser exactamente lo que son, y otras que están latentes. Canciones, ideas, personas, que no agotaron su potencial poético, y están como esperando que alguien venga, las toque y las reviva.
El cover, tomado en su sentido amplio de reversión (y cada reversión es un eslabón más en una larga cadena de traiciones) termina cuando alguien encuentra la versión definitiva. Tal vez era la primera, la única. Quizás hace falta mucho tiempo de búsqueda para encontrar la verdadera esencia. Entonces, ya no se llama cover. Es una canción con todas las letras.
Si alguna vez sentís que estás para otra cosa, es hora de buscar otra melodía, otro ritmo, de hacer otros arreglos. Porque la vida es una sola, no hay tiempo para probar diferentes bocetos. No hay prueba y error, sólo una oportunidad para cantar muy fuerte hasta quedarnos sin voz. Entonces la canción terminará, y sólo habrá silencio.
Mientras tanto, somos la canción que somos. No hay otra verdad que la realidad que nos toca. Pero al mismo tiempo no hay nada más hermoso que el deseo de despertar de la latencia, de destaparse, de explotar.
La decisión es tuya: serás lo que debas ser, o serás cover.
Etiquetas: música
sábado, noviembre 29, 2008
Viva la diferencia
Un hombre extraordinario te hace el amor con el cerebro
Etiquetas: haikus, hombres, teorías trascendentales
lunes, noviembre 24, 2008
Crecer
es mucho más que eso
Crecer es ser más libre
Crecer es ver más lejos
Crecer es ser los dueños de nuestros propios sueños
Es intentar el riesgo aunque toquemos fondo
de ser más parecidos a lo que en verdad somos
(sí, estoy citando a Chiquititas)
Repito, éste fue un buen cumpleaños. Lo pasé en casa cenando con la gente que de verdad me importa. Disfruté. Sonreí. Todo estaba bien en el mundo. Pero al día siguiente, me cayó la ficha: veintitrés está más cerca de los veinticinco que de los veinte. Oficialmente, estoy grande. No más adolescencia para mí, por si quedaba alguna duda.
Y a decir verdad, crecer no es tan malo. Últimamente es raro que vuelva a casa a las ocho de la mañana después de una noche de fiesta y descontrol, pero no porque mi edad no lo permite, sino porque en realidad ya no es lo que quiero. Pero si la adolescencia es un período de parranda, confusión y acné, la niñez es el tiempo de los juegos, del descubrimiento, de forjar lo que uno es. Me pregunto si con el crecimiento también perdemos la inocencia, esa parte de chico que habita en cada uno de nosotros.
¿Habita, dije, o habitaba? ¿Dónde se fue nuestra infancia? En el jardín, cantábamos eso de que si usted tiene muchas ganas de aplaudir, tiene la razón, y no hay oposición, entonces no se quede con las ganas. Ahora, por alguna razón, parece ser más difícil. ¿Qué nos pasó en el camino? Sin darnos cuenta, nos subordinamos a los horarios, jefes, fechas de finales y deseos de los otros. Por momentos, parece que perdimos el norte, y por si fuera poco ya no podemos ponernos caprichosos y pedirle llorando a mamá que nos compre una brújula.
Y mientras seguimos desorientados, lo único claro es que el mundo sigue avanzando más rápido que nunca, y todos los relatos de la infancia han caído. No hay lugar hoy para el romanticismo del príncipe buscando desesperadamente a Cenicienta para devolverle el zapatito. ¿Para qué molestarse en salir de casa, si es mucho más fácil mandar un mail a todos sus contactos avisando que lo encontró? Por estos días, la malvada reina no necesita envenenar a Blancanieves para ser la más bella. Le alcanza con extensiones y unas inyecciones de botox. Caperucita no tiene que internarse en el peligroso bosque para ver a su abuelita, ahora se conforman con el videochat. Y Hansel y Gretel, perdidos y asustados porque un parajito se comió las miguitas de pan que habían dejado para marcar el camino, no tienen más que sacar el celular y llamar a su papá para que los venga a buscar.
Es innegable: saber que ya no podemos creernos ciertos cuentos da mucho miedo. Pero también abre el juego. Que caigan los relatos que construimos para narrarnos a nosotros mismos, quiere decir que tenemos por delante una hoja en blanco y el propio deseo como único timón para reescribirnos.
La infancia era el tiempo en que todavía no sabíamos que el Payaso Plin-Plin y el Feliz cumpleaños tenían la misma melodía. Quizás sea bueno perder la inocencia, porque significa que no podemos seguir haciéndonos los tontos.
Ahora estamos grandes, y en el mejor de los casos sabemos a qué suena la canción que cantamos. Qué hacemos con ese conocimiento, es otra cosa. Tal vez nos hagan falta unos años más para dilucidarlo. Pero mientras tanto, podemos seguir festejando que crecemos, y cada año soplar las velitas en una enorme torta de chocolinas, rodeados de la gente que elegimos y haciendo mucha fuerza para que se cumplan nuestros tres deseos.
viernes, noviembre 21, 2008
Día del lector anónimo

Todos los días muchísimos (¿cientos? ¿miles? ¡cientos de miles!) de lectores pasan -accidentalmente o con religiosidad- por numerosos blogs sin dejar rastros. Ya sea por timidez, por apatía o porque no tienen nada que decir, los lectores anónimos son un verdadero ejército silencioso que merecía tener su día en el calendario.
Por eso, el 21 de noviembre es el Día del Lector Anónimo, la jornada en la que los mudos visitantes podrán dejar su marca en los comments. Un día dedicado a los que más leen, pero menos comentan.
Anónimo querido... ¡este es tu día! Te invito a comentar, y llenar mi corazoncito de alegría (oops, me quedo re chufa, chufa, cha y bastante maricona la invitación). Pero en fin..., ¡hola!
Ah, y no se olviden que el Día del Lector Anónimo es una iniciativa de José, Lake y Capitán Intriga
Etiquetas: día del lector anónimo
miércoles, noviembre 19, 2008
Clasificados
Horarios flexibles. Buen humor excluyente.
Tratar aquí.
Clasificados es una sección de mi amiga personal Tami Nabel
Etiquetas: clasificados
domingo, noviembre 09, 2008
To speak or not to speak
(Miranda Hobbes, Sex and the City)
Fuimos a un lugar notablemente horrible, pero confié en mi William Shakespeare de copetín, en mi cáustico Manuel Puig, para volverlo poético.
Nos recostamos, y se quedó callado. De repente era pura contención. No más puntos sobre las íes, no más cartas sobre la mesa, no más palabras. Ya no pude leerlo. Se había vuelto para mí un libro cerrado, un enigma cansador e indescifrable.
“El verdadero desafío es el silencio. El vacío que no se puede llenar con palabras”, le dije. Nos dije.
No se si me entendió. No dijo nada.
¿Cómo sería el Marques de Sade en la cama? ¿Le quedaría a Cortázar algo para decirle a una mujer desnuda en sus brazos después del capítulo 7 de Rayuela? ¿Habrán sufrido Elsa Astete Millán o María Kodama alguna vez problemas de índole horizontal? ¿O sería Borges el fervor de Buenos Aires, un laberinto circular, una catarata de variantes amatorias configuradas –como sus escritos– en una sutil arquitectura de mesura y desmesura?
No puedo terminar de decidir si la cama es un campo minado de palabras, o simplemente un campo minado. Supongo que depende de cada guerra, y más aún, de cada guerrero.
La flora y la fauna de esta ciudad dan para todo: están los que hablan, los que te piden que vos les digas algo, los que quieren alguna cosa y sin articular palabra se dan a entender, los que avisan, los que pasan sin dejar rastro, y esos nombres que quedan escritos en el cuerpo, con tinta invisible e indeleble.
Tal vez el dirty talking es para los más mentales, dueños de cerebros con tanta presencia erótica en el plano horizontal como en el vertical. O será que con el tiempo todos nos liberamos y hacemos lugar entre las sábanas para cualquier tipo de charla.
Pero de todas las charlas, la de después de es la más difícil. Allí es cuando, a veces, uno se contiene de decir las cosas realmente pornográficas, las palabras deliberadamente obscenas.
Etiquetas: amor, hombres, relaciones humanas
miércoles, octubre 15, 2008
El perreo y el amor
Muchas canciones confirman la teoría. ¿Quién puede ser más abonado al sufrimiento que un artista? Algunos, hasta que dejaron el vicio, se enamoraron y tuvieron hijos, supieron ser bastante recurrentes con el tema. “Contigo sólo puedo perder, tu me estás atrapando otra vez. Y aunque alguien me advirtió, nunca dije que no, y ahora tengo que esconder las heridas. Y ese pulso que jugué, porque quise lo perdí...” O también: “La última vez que te vi terminé bastante mal. Mis amigos me dijeron no te enamores la primera vez, y no les hice caso… Pero igual, enganchate conmigo”.
Hasta lo dijeron con palabras de otros, pidiendo al mozo: “sírvame la copa rota, sírvame que me destroza esta fiebre de obsesión. Mozo, sírvame la copa rota, quiero sangrar gota a gota el veneno de su amor”.
La verdad es que no inventaron nada nuevo: el tango ya lloró mil veces por amor; borracho, solo y traicionado en la puerta de la milonga.
Pero lo cierto es que no hace falta ser malevo, ni argentino, para esperar “bajo la lluvia dos horas, mil horas, como un perro”. Alcanza con sentir algo, con estar vivo.
Tomemos si no un hitazo del reggeatón, síntesis perfecta entre el perreo y el amor:
Ella me levantó (Daddy Yankee)
Tu me dejaste caer
pero ella me levantó
llámale poca mujer
pero ella me levantó
Me fallaste, abusaste, vacilaste, ella me revivió
me dejaste, te bullaste, ahora es tarde, ella me rescató
Limpió mis heridas a tiempo
sanó todo mi sufrimiento
por más que me llores no pienso romper
con esa nena que me dice papi te quiero
Llora nena, llora llora
viste ma cómo son las cosas
llora nena, llora llora
dime tu quien se ríe ahora
Llora nena, llora llora
las que juegan se quedan solas
llora nena, llora llora
y ese cuento no pasa de moda
Te quise más que al mismo cielo, tu eras mi vida ma
te quise mas que a las estrellas
lo nuestro lo echaste por suelo, por el piso ma
me levantó la mano de ella
Tu te fuiste y me dejaste y me tiraste por el suelo
pero ella me levantó
me dejaste tirado como un perro muerto
pero ella me levantó
Llora nena, llora llora
El concepto es clarísimo:
Todo bien flaco. Yo soy una mierda. Ella es un amor. Yo te cagué la vida. Ella te levantó.
Pero la canción me la estás escribiendo a mí.
Etiquetas: amor, hombres, música, relaciones humanas